El dolor neuropático, o dolor de un nervio, es uno de los tipos de dolor crónico más intensos e invalidantes que un paciente puede sufrir. Con frecuencia se describe como corriente eléctrica, que quema o pincha. Es una clase de dolor causado por un nervio lesionado o una enfermedad del propio sistema nervioso dañado.  Es cierto que es un dolor con frecuencia muy incapacitante, pero por suerte cada vez hay más arsenal de tratamientos(enlace al tratamiento del dolor neuropatico) que funcionan, ya que cambian el modo en el que nuestro cerebro interpreta ese dolor. A su vez hay más especialistas en las Unidades del Dolor (enlace) capaces de crear una estrategia analgésica correcta más temprana.

Escrito por el Dr. Carles G. Vitoria, médico especialista en Anestesiología y Tratamiento del Dolor

¿Qué es? | Causas | Síntomas | Tratamiento | Pronóstico |

¿Qué es el dolor neuropático?

El dolor neuropático es un tipo de dolor causado por una lesión o enfermedad del sistema somatosensorial, que puede afectar bien a los nervios periféricos o a neuronas centrales.

En función de que estructura nerviosa se encuentre afecta se diferencia:

  • Lesión o trastorno a nivel periférico (nervios) llamándose entonces DOLOR NEUROPÁTICO PERIFÉRICO
  • Lesión o trastorno a nivel central (cerebro o médula espinal): DOLOR NEUROPÁTICO CENTRAL

Afecta del 7 al 10 % de la población general y es posible que su incidencia vaya en aumento debido al envejecimiento de la población, aumento de la incidencia de enfermedades como la diabetes y al aumento de la supervivencia de pacientes con cáncer tratados con quimioterapia.

Lo habitual es si se tiene dolor es tener dolor no neuropático conocido como dolor nociceptivo. Se produce por una lesión bien sobre la piel, las vísceras o el hueso que estimula los nervios nociceptivos y le dicen a nuestro cerebro que se esta produciendo una lesión. Es un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo de alerta.

En contra, el dolor neuropático es un dolor “diferente” en el que el sistema nervioso interpreta estímulos sensoriales normales (como el tacto, presión o temperatura) como si fueran estímulos muy dolorosos.

De este modo, el dolor pierde su función de protección y alerta para pasar a ser un “engaño” del cuerpo a sí mismo. Si no se ataja a tiempo, puede convertirse en un problema crónico.

¿Cuáles son las causas del dolor neuropático?

Habitualmente, el dolor neuropático es el resultado de un daño producido en los nervios periféricos o en el sistema nervioso central. Esto puede ocurrir ante:

Enfermedades

La diabetes en sus etapas tardías es responsable de algunas neuropatías de las terminaciones sensitivas que en ocasiones se manifiestan en forma de dolor con características neuropáticas.

Desequilibrios nutritivos o el alcoholismo provocan que no se metabolicen o se ingieran algunos nutrientes esenciales para el funcionamiento de los nervios como el déficit de vitamina B.

Enfermedades propias del sistema nervioso como el Síndrome de Guillem Barré, la esclerosis múltiple, el mieloma múltiple (4) u otros tipos de cáncer pueden tener como parte de la enfermedad dolor de tipo neuropático.

Infecciones

VIH

La neuralgia postherpética ( HACER ARTÍCULO), tras la infección vírica por herpes zóster es un caso típico.

Traumatismos y lesiones

Lesiones nerviosas directas como cortes, traumatismos (muy frecuentes en ámbito laboral, deportivo y accidentes de tráfico) o cirugías complejas como el dolor neuropático postoracotomía ( incisión quirúrgica del tórax), así como atrapamientos pueden dejar como secuela un dolor crónico neuropático aunque la lesión principal haya sido reparada.

Ciertas patologías de carácter compresivo como el síndrome del tunel carpiano ( HACER ARTICULO) en el que el nervio queda atrapado a nivel de la muñeca o las hernias discales que comprimen raices nerviosas a su salida de la médula espinal son causa de neuropatía.

Causas menos frecuentes de dolor neuropático son la plexopatía (sufrimiento del plexo braquial, un conglomerado de nervios del brazo) por arrancamiento tras accidente de tráfico o laboral.

Amputación de miembros

El dolor de miembro fantasma ( HACER ARTÍCULO) es un ejemplo de tipo dolor neuropático que se origina en el miembro amputado como si la parte del cuerpo todavía estuviese en su lugar.

Otras causas

Procesos autoinmunes, como el lupus

Síndrome de Dolor Regional Complejo ( HACER ARTÍCULO) (antes Sudeck o causalgia) implica entre sus terribles consecuencias la aparición de dolor agudo y crónico de tipo neuropático.

¿Cuáles son los síntomas del dolor neuropático?

El dolor neuropático es descrito por los pacientes de muchas formas. Los términos pueden variar de unos pacientes a otros pero en general hay unos síntomas de dolor neuropático bastante comunes que se repiten:

  • Dolor punzante o como quemazón o ardiente
  • Como descargas eléctricas
  • Frío intenso
  • Dolor espontáneo, de repente, que aparece sin ningun desencadenante
  • Acorchamiento de la zona o mimebro
  • Dolor desproporcionado al estímulo, es decir, un simple roce de la piel desencadena un dolor intenso
  • Hormigueo
  • Escozor

El dolor neuropático puede estar presente de forma continua en el paciente o ir a ráfagas o rachas de modo intermitente. En muchas ocasiones empeora por las noches. En cuanto a la severidad va desde ligero como una pequeña molestia hasta niveles severos de intensidad altamente incapacitantes.

La hipersensibilidad de la zona afectada que hace que un mínimo roce, por ejemplo, de la sábana, sea interpretado por el cuerpo como una sensación dolorosa extrema se llama alodinia.

Si ese dolor intenso no aparece tras el roce sino tras un mínimo pinchazo, será llamada hiperalgesia.

Este último caso suele significar que la médula espinal participa en la generación del problema (fenómeno de sensibilización central) y que puede tratarse de un caso con peor pronóstico.

Si el problema es ocasionado por una compresión de nervios, el dolor neuropático suele ser descrito como un “latigazo” y presenta el fenómeno de irradiación.

Esto significa que el cerebro interpreta que el dolor se extiende (como si de un cable eléctrico se tratase) hasta la terminación del nervio pinzado o comprimido. Entre las causas de compresión están las que ocasionan problemas a nivel nervioso periférico (cicatrices, secuelas de cirugías mamarias, inflamación de tejidos o problemas anatómicos) y las que lo hacen a nivel de la salida de la médula espinal (hernias discales que originan ciatalgia, estenosis de canal lumbar…).

En muchos casos, además del conocido “latigazo”, “quemazón”… el dolor neuropático se acompaña de síntomas satélite como:

  • Disminución o falta de apetito
  • Cansancio continuo
  • Insomnio o alteraciones del ritmo del sueño que impiden un descanso adecuado
  • Vómitos y/o estreñimiento
  • Debilidad muscular
  • Ansiedad
  • Síntomas depresivos

Tratamiento del dolor neuropático

En muchas ocasiones el manejo de los pacientes con dolor neuropático es complejo ya que:

  • La respuesta a los tratamientos es con frecuencia incompleta
  • La eficacia es impredecible incluso con los fármacos más demostrados
  • La dosificación es complicada
  • El inicio análgesico no es inmediato
  • Con frecuencia aparecen efectos adversos que requieren paciencia y un periodo de adaptación, incluso en ocasiones la intensidad es tal de los efecgtos secundarios que obligan a su retirada y cambiar de estrategia terapeútica.

Es cierto que en el paciente con dolor neuropático no siempre es posible eliminar la sensación dolorosa al 100% . Por otra parte, rara vez mejorará espontáneamente.

Es por ello que el papel que juegan las Unidades del Dolor(ENLACE ARTICULO UNIDAD DEL DOLOR) (centros especializados en manejo de dolor crónico) es fundamental en las que se recomienda iniciar un tratamiento guiado por especialistas en dolor en todos los casos y multidisciplinar desde el principio.

La mayoría de ocasiones el tratamiento del dolor neuropático no se apoya únicamente en una opción. Se precisa un abordaje conjunto, combinando varias actuaciones a la vez o encadenándolas.

Importante: algunas causas de dolor neuropático son tratables (atrapamientos como el síndrome del túnel del carpo), otras “controlables” (neuropatía diabética con un daño ya establecido pero que podemos evitar que aumente) y otras incurables (cánceres en estadío terminal).

En todos los casos, los profesionales de la salud encaminarán sus esfuerzos a mejorar la calidad de vida del paciente, permitir un adecuado descanso y garantizar su salud emocional.

Comenzamos con las distintas líneas de tratamiento del dolor neuropático:

Analgésicos y antiinflamatorios

Esta familia de fármacos se pautan en muchas ocasiones como es el caso del paracetamol, metamizol o ibuprofeno.

Sin bien es cierto que muchos pacientes no sienten alivio de su dolor neuropático ya que no actúan sobre el verdadero mecanismo del dolor.

Antidepresivos tricíclicos

Los antidepresivos son una familia de fármacos que en su origen surgieron para tratar determinados tipos de depresión.

Con el tiempo se descubrió que aliviaban en muchas ocasiones parte de las sintomatología del dolor neuropático hasta tal punto que en la actulidad son considerados los fármacos de primera línea.

Se recetan dos tipos de fármacos antidepresivos a pacientes con esta dolencia:

  • Antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina o la nortriptilina.
  • Antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina: venlafaxina, duloxetina o finxina.

Este grupo de medicamentos pueden tratar tato el dolor como los síntomas de ansiedad o depresión que en muchas ocasiones acompañan a los pacientes afectos de dolor neuropático

Opiáceos

Los analgésicos opiáceos, muy efectivos en otros tipos de dolor, en muchas ocasiones no son efectivos 100 % en el dolor neuropático. Es por ello que son considerados fármacos de segunda línea.

Además los médicos especialistas en dolor se piensan mucho su indicación por la frecuencia y riesgo de producir adicción y abuso de opiáceos, además de múltiples efectos secundarios que pueden empeorar notablemente la calidad de vida del paciente (1):

Algunos de los efectos secundarios asociados al consumo de opiáceos son:

  • Mareo
  • Somnolencia
  • Sequedad de boca
  • Estreñimiento
  • Naúseas y vómitos
  • Problemas de memoria

Tramadol (ENLACE A JAVIER DESE), tapentadol u oxicodona son algunos de los fármacos del arsenal terapeútico que disponen los profesionales de dolor en la actualidad.

–La adicción a opiaceos derivada de tratmientos médicos se ha convertido en una epidemia de este siglo a nivel mundial–

Fármacos antiepiléticos

Al igual que los antidepresivos tricíclicos, los fármacos anticonvulsivos se crearon para tratar las convulsiones en la enfermos con epilepsia. Sin embargo posteriormente su uso se amplió a pacientes con dolor neuropático ya que se vio que mejoraban notablemente su sintomatología.

Es cierto que no son lo primeros en pautarse ya que porque están dentro de los fármacos de tercera línea.(2)

Pregabalina, carbamacepina o gabapentina son algunos de los fármacos antiepilépticos usados en el tratamiento farmacólogico del dolor neuropático

Sin bien se desconoce cuál es el mecanismo exacto por el que estos fármacos anticonvulsivos en su origen funcionan en el dolor neuropático. Las investigaciones apuntan que podrían ser capaces de interferir con las señales de dolor y bloquear aquellas señales defectuosas.

Tratamientos tópicos

El los últimos años se ha visto que la administración de ciertos medicamentos en forma de parches sobre la zona con dolor alivia de forma notable a un grupo de pacientes afectos de dolor neuropático.

Por ejemplo, si tu dolor neuropático es muy localizado (un zona pequeña), como suele pasar en el dolor neruopático secundario a neuralgia posherpética, se puede usar esta terapia tópica (en la piel) 

Ejemplos de estos fármacos son la capsaicina (derivada de la guindilla) o la lidocaína (anestésico local)

Importante: ante la prescripción médica de un plan de tratamiento, no es recomendable que tomemos medicación solamente cuando nos duele (“a demanda”). Es conveniente adherirse a la pauta que se nos da para garantizar que los fármacos ejerzan su acción.

Otro tipo de terapias incluyen las técnicas intervencionistas. Se trata de técnicas, realizadas en consulta o en quirófano, para tratar de modular la acción “anormal” de los nervios que originan el dolor. Entre ellas destacan:

Bloqueos nerviosos

los bloqueos nerviosos consisten en rodear un nervio concreto y que se sospecha es el causabte del dolor neuropático con anésico local y / o corticoides

Infiltraciones epidurales

Transforaminales, interlaminares o caudales

Radiofrecuencia

La radiofrecuencia es una técnica novedosa en los últimos años, altamente efectiva que consiste en aplicar pequeños campos electromagnéticos con unas agujas especiales muy cerca de los nervios para alterar la capacidad del nervio de “recoger” el dolor.

Para localizar la zona afectada en la que queremos aplicar esta radiofrecuencia se usa bien los ultrasonidas y la ecografía para radiofrecuencias de nervios periféricos o rayos X en caso de localizarse el origen del dolor neuropátio a nivel centra

Neuroestimulación medular con electroestimulador

Los electroestimuladores medulares son pequeños electrodos permanentes que estimulan la médula espinal ( neuroestimulación central) o, directamente, el nervio afecto ( neuroestimulación periférica).

Su objetivo es la neuromodulación mediante la estimulación de la médula espinal se generan unos pulsos eléctricos en los nervios afectados. Estos pulsos se provocan para evitar que las señales de dolor “patológicas” lleguen al cerebro, enmascarando así la sensación de dolor neuropático.

Tratamiento psicológico

El dolor neuropático es en la mayoría de ocasiones un dolor crónico que condiciona la vida del paciente y de todo aquel que le rodea ( familia, amigos, trabajo). Es por ello que en muchos casos el dolor neuropático desencadena estados de ansiedad y/o depresión que no solo afectan negativamente al propio paciente sino a la propia enfermedad neuropática

Es por ello que el abordaje psicológico con diversas estrategias de afrontamiento a la enfermedad.

Por ejemplo, algunos pacientes con dolor neuropático pueden presentar dolor intenso tras estar un tiempo determinado sentado. Esto impediría la realización de trabajos de escritorio, lo que puede conllevar conflictos laborales. El fisioteraputa o terapeuta ocupacional puede enseñarle a sentarse de determinada forma, estirarse, parar y moverse para prevenir dicho dolor.

Es por ello que el abordaje psicológico con diversas estrategias de afrontamiento con profesionales de la psicología a la enfermedad, en ocasiones proporicionan grandes beneficios.

Estilo de vida

Relajación, mindfulness, masajes. Estas son algunas de las terapias que no deben olvidarse ya que en ocasiones pueden sumar y ayudar en el tratamiento multidisciplinar de esta dolencia.

Rehabilitación y terapia física

En último lugar, pero no menos importante, se pueden pautar actuaciones complementarias basadas en el movimiento, rehabilitación específica, trabajo en gimnasio y terapia ocupacional.

Perspectiva de vida del paciente con dolor neuropático

Ante el diagnóstico de dolor neuropático no debemos caer en la tentación de bajar los brazos. Hoy en día, como has podido leer, existe mucho conocimiento médico al respecto, tanto para su diagnóstico como para el abordaje multidisciplinar. Esto te permitirá llevar una vida normal.

Es muy recomendable que visites a un especialista y que cumplas con sus prescripciones.

Si sigues sus indicaciones y no improvisas, las probabilidades de curación son altas, siempre en función de la causa del dolor. Esto es así porque en un porcentaje alto de casos existe una causa que lleva a la aparición del dolor neuropático. Si el profesional es capaz de hallarla, el primer paso está dado: es probable que tenga solución.

En algunos casos, no obstante, lo que motiva el dolor no es algo curable. A pesar de eso, la medicación y las técnicas intervencionistas hacen que las posibilidades sean varias. Con toda probabilidad mejorarás, aunque sea poco a poco, y verás reducida tu cantidad de dolor.

Con entrenamiento, constancia y haciendo un uso razonable de la medicación pautada, la mayoría de los pacientes superan este “bache” y vuelven a ser los de antes. En eso juega un papel fundamental el cerebro:

  • Actívate
  • Intenta normalizar la situación
  • Haz ejercicio con regularidad
  • Céntrate en lo bueno

La positividad se contagia…también a tus nervios.

Resumen de La Web de la Salud

El dolor neuropático es un dolor en muchas ocasiones es crónico y altamente incapacitante. El lado positivo es que cada vez se descubren más moléculas farmacológicas y se realizan técnicas analgesicas cuya combinación es la clave del éxito. Por eso, si eres un paciente con dolor neuropático tienes que ser constante en tus esfuerzos por aliviar tu dolor, pero también debes ser consciente que esta enfermedad con frecuencia es un proceso de prueba y error.

Recuerda: esta información no debe utilizarse como sustituto del tratamiento y asesoramiento médico. Consulta siempre a un profesional médico sobre cualquier pregunta o inquietud relacionada con tu salud.

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Carles G. Vitoria

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