Tras una anestesia epidural te puede doler la cabeza. Anestesia epidural para el parto y dolor de cabeza son dos cosas que pueden ir de la mano si se dan ciertas condiciones, y es lógico que te preguntes por ese riesgo antes de un parto (vaginal o por cesárea) o cualquier cirugía en la que vayas a recibir anestesia epidural.

Síntomas y causas del dolor de cabeza tras epidural

Para saber por qué puede doler la cabeza después de una anestesia epidural, has de conocer cómo se administra la anestesia epidural para el parto y en qué puntos puede complicarse.

¿Qué causa un dolor de cabeza después de una epidural?

El dolor de cabeza por la epidural, técnicamente, se llama cefalea post-punción dural. ¿Por qué? Muy fácil:

  • porque dolor de cabeza y cefalea son lo mismo
  • porque esta cefalea se ocasiona por una perforación (punción) de la membrana que recubre la médula espinal, llamada duramadre. De ahí que se llame “dural”.

Esta perforación dural suele ser provocada por la anestesia epidural para parto o para cirugías de rodilla, pie o abdomen: cirugías en las que se administra anestesia en el espacio epidural para bloquear las sensaciones de esa zona del cuerpo.

Al realizar una anestesia epidural, normalmente se pretende alojar la punta de la aguja en el espacio epidural a través de una punción lumbar.

Es ahí donde se distribuye el anestésico alrededor de raíces nerviosas que van a abdomen, ingle, nalgas y piernas. Por eso la epidural se usa para partos vaginales, cesáreas, cirugías de abdomen y de piernas o pies.

Pero por un error milimétrico, el anestesista puede perforar con la punta de la aguja esa membrana llamada duramadre y, debido a la salida continua de líquido cefalorraquídeo (el líquido que envuelve normalmente la médula espinal), se genera una bajada de presión en ese compartimento. El cerebro nota esa bajada mínima de presión y lo manifiesta con dolor de cabeza.

Aunque hay diferentes teorías sobre el origen del dolor de cabeza tras epidural (o, más bien, tras perforación dural), la teoría del cambio de presión es una de las más aceptadas.

Otros investigadores apuntan a la posibilidad de que la fuga de líquido cefalorraquídeo genere una vasodilatación (se dilatan venas y arterias) en una determinada área de la cabeza que puede llevar a la aparición de los síntomas.

¿Cuáles son los signos y síntomas de un dolor de cabeza por epidural?

Si te preguntas cómo es el dolor de cabeza por epidural te enumeramos sus síntomas:

  • Es un dolor de cabeza muy intenso
  • En ocasiones se acompaña de náuseas y fotofobia ( “molesta mucho la luz”).
  • Suele aparecer entre las 24 y 72 horas tras la punción. En algunas ocasiones puede aparecer inmediatamente o demorar su inicio hasta 1 semana tras el parto.
  • Este dolor normalmente afecta la región frontal (delante) y occipital (parte posterior de la cabeza), y
  • También puede acompañarse de un zumbido en los oídos (tinnitus).
  • En algunos casos aparecen vómitos.

Y lo más típico:

Todas ellas, sobre todo la intensidad del dolor de cabeza, se agrava al incorporarte de la cama o ponerte de pie. Esto es debido al juego de presiones de líquido cefaloraquídeo, según muchos investigadores.

¿Cuánto dura el dolor de cabeza después de una epidural?

Si aparece la cefalea, normalmente dura entre 24 y 72 horas de forma intensa.

O sea, es normal que la paciente sufra un fuerte dolor de cabeza hasta 3 días. Si a partir del quinto día de cefalea su intensidad no ha disminuido, es probable que se trate de un problema que requerirá atención médica específica.

Normalmente, el dolor de cabeza tras epidural fallida cede espontáneamente en menos de 15 días, siendo la mayoría de casos casi resueltos en menos de 7 días.

No obstante, existen el riesgo de que se establezca como un dolor de cabeza crónico.

Diagnóstico y pruebas complementarias

El diagnóstico de la cefalea post punción dural es clínico: esto significa que no suelen ser necesarias pruebas como resonancia magnética, TAC o radiografía para detectar el problema.

¿Cómo se diagnostica un dolor de cabeza después de una epidural?

Un médico del dolor, anestesista o internista se basa en los síntomas del paciente y su historia (los hechos e información sobre lo ocurrido) para orientar el diagnóstico hacia la cefalea tras epidural o cefalea post punción dural.

A pesar de esto, si el dolor de cabeza tras la epidural se cronifica y no cesa, pueden requerirse otras pruebas.

Esto es así porque, si el médico sospecha una fuga continua de líquido cefalorraquídeo, puede existir una fístula dural: se trata de un agujero en la duramadre que no va a cerrarse por sí solo ya que el cuerpo ha reaccionado a la lesión con una conexión o drenaje anormal entre la parte interna y externa de la duramadre.

La detección de fístulas durales se realiza mediante TAC con contraste en directo para determinar si hay puntos de fuga.

Algunas fístulas pueden requerir una cirugía para ser selladas.

A esto hay que añadir que siempre conviene descartar, ante casos de cefalea persistente, otro tipo de diagnósticos.

El llamado diagnóstico diferencial (exclusión de otras causas de cefalea que puedan justificarla) se establece:

  • tumoraciones benignas o malignas cerebrales
  • hematomas o hemorragias
  • brote de migraña
  • incluso enfermedades como esclerosis múltiple o la meningitis

Por ello pueden necesitarse pruebas como TAC o Resonancia Magnética.

Tratamiento de la cefalea por punción epidural

El 85% de casos de cefalea tras epidural desaparecen sin hacer nada, se resuelven solos. Esto es así porque se cicatriza la zona de la duramadre y se tapona la fuga de líquido.

Durante los primeros días, existen varias formas de tratar el dolor de cabeza tras la epidural si se sospecha una lesión en la duramadre. Muchas incluyen el reposo, hidratación, fármacos y, en algunas ocasiones, técnicas especiales.

¿Cómo se trata un dolor de cabeza debido a una anestesia epidural?

El tratamiento fundamental de la cefalea es sencillo y se basa en el reposo. El reposo debe guardarse en cama, en posición lo más horizontal posible.

¿Por qué?

Pues porque, si recuerdas, la cefalea tras el parto con epidural fallida está relacionada con la bajada de presión de líquido cefalorraquídeo (que se drena por el agujero en la duramadre).

Para que el cerebro no detecte esta bajada de presión, la paciente debe estar tumbada gran parte del día; si se pone de pie o se incorpora en la cama, el líquido que rodea la duramadre queda en vertical: la presión principal se ejerce en la zona lumbar y el cerebro detecta una ligera bajada de presión en su zona, reaccionando con los síntomas de la cefalea por epidural o post-punción dural: náuseas, dolor de cabeza, fotofobia, tinnitus (pitido en los oidos)…

Consejos y medidas que alivian el dolor de cabeza

Si sufres cefalea relacionada con la epidural, debes dejar que tus niveles de líquido cefalorraquídeo se equilibren para dejar de sentir esa presión.

Si esto ya lo sabes, vamos a por lo siguiente:

  • hidrátate mucho: bebe hasta 2 litros diarios de agua. El líquido cefalorraquídeo se genera en los ventrículos cerebrales a base de agua y otros componentes. No debes dejar que tu cuerpo esté “seco”, dale agua para que produzca líquido.
  • protégete de la luz. Mantener un ambiente de luz tenue en la habitación favorece el descanso y evita golpes de dolor de cabeza, ya que el estímulo luminoso puede estimular la parte del cerebro que conecta con la que siente el dolor.
  • intenta relajarte con respiraciones profundas y cambia de postura con mucha suavidad. Ejercicios de meditación, conexión con tu cuerpo y mindfulness han demostrado científicamente ayudar a combatir el dolor.

Fármacos

En el tratamiento de la cefalea post punción dural se usan varios fármacos, aunque ninguno de ellos ha demostrado ser efectivo al 100%.

En caso de que se trate de un dolor de cabeza tras epidural para parto, la madre no podrá tomar todos los medicamentos si está dando el pecho. Esto hace que deba consultar siempre a un médico antes de decidir qué medicación tomar para la cefalea.

Estos son los principales fármacos empleados hoy en día:

  • la cafeína es un vasoconstrictor: hace que se constriñan los pequeños vasos, reduciendo el flujo cerebral. También promueve la creación de líquido cefalorraquídeo y compensa las presiones para aliviar los síntomas. Puede tomarse en cápsulas o ingiriendo bebidas ricas en cafeína -café, refrescos…-. La teofilina guarda cierta similitud en el mecanismo de acción con la cafeína, pero su indicación es poco frecuente.
  • Analgésicos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) pueden ayudar a combatir los síntomas, pero no existen pruebas científicas de que funcionen de forma relevante. El paracetamol es uno de los fármacos más empleados para los síntomas de cefalea en el mundo, no obstante.
  • Tanto la gabapentina como la pregabalina orales son fármacos neuromoduladores que pueden ayudar a reducir la cefalea, pero su indicación puede generar somnolencia y algunos efectos secundarios indeseables.
  • El sumatriptán, empleado en casos de migraña, es un inhibidor de la recaptación de serotonina. Su indicación no suele requerirse, puesto que se guarda para casos de cefalea post-epidural severa.
  • La neostigmina y la atropina, 2 fármacos clásicos en la anestesia, han demostrado recientemente efectividad tras aplicación de pocas dosis intravenosas en pacientes con cefalea post punción dural. Esto se basa en el aumento de producción de líquido cefalorraquídeo que promueven y en su influencia sobre el tono de vasos cerebrales. Se necesitan más estudios para corroborarlo.

Postdural puncture headache

Addition of Neostigmine and Atropine to Conventional Management of Postdural Puncture Headache: A Randomized Controlled Trial – PubMed

Si el paciente no recibió la epidural por el parto (puede ser por otro tipo de intervención, como cirugías), probablemente no tenga inconvenienFte en recibir estas medicaciones. Es importante recordar que, estés embarazada o no, siempre debe prescribir un médico este tipo de medicación para la cefalea tras epidural.

Técnicas avanzadas para combatir la cefalea

En ocasiones, no basta con guardar reposo, hidratarse y tomar algunos fármacos. Si la cefalea es muy intensa o dura más de lo previsto, el especialista puede indicar técnicas concretas. Suelen ser llevadas a cabo por un médico anestesista y es importante conocer en qué consisten.

La técnica más clásica, que ha demostrado funcionar muy bien durante años, es el llamado parche hemático. Consiste en extraer unos 15 a 20 mililitros (una jeringa) de sangre de la paciente mediante un pinchazo en una vena e inyectarlos cerca del punto de la duramadre donde se produjo la lesión. Esta sangre pretende generar un coágulo o “tapón” que frene la salida de líquido cefalorraquídeo. Es una técnica que debe ser llevada a cabo por expertos y bajo unas condiciones de esterilidad estricta -lavado de manos, guantes estériles, desinfección de zona- para evitar infecciones en una zona muy delicada. La duramadre es una meninge humana y su infección, la meningitis, es un problema de salud que puede ser devastador. Además del riesgo de infección (está contraindicada la técnica si la paciente tiene una infección activa), existe el riesgo de nueva punción accidental de la duramadre con la técnica, por lo que conviene conocer a qué nos sometemos.

Si se contraindica la aplicación del parche con sangre, la misma técnica epidural pero con sueros y algunos coloides -como el almidón de uso médico- pueden ejercer un efecto similar.

Recientemente, investigadores de todo el mundo están trabajando en otro tipo de tratamientos para la cefalea post-punción dural. Se trata de bloqueos de nervios concretos. El más frecuente es el del nervio occipital mayor, en inglés “greater occipital nerve” o GON. Las técnicas para bloquearlo buscan rodear el nervio de anestésico mediante una inyección (dos, si la cefalea afecta a ambos lados de la cabeza) a su paso por la nuca, ya que haciéndolo podemos reducir el dolor de cabeza percibido. Se usa también en migrañas.

¿Qué complicaciones puede tener una cefalea por epidural?

Una vez tuve un compañero, también médico anestesista, que decía “epidural mal puesta, dolor de cabeza para ambos”. Se refería a que muchas veces, la cefalea por epidural acababa dando algunas complicaciones. Normalmente son menores, como la necesidad de guardar cama hasta 5 días o los vómitos y náuseas.

Pero, como comentábamos anteriormente, la aplicación del parche hemático puede llevar a complicaciones como la meningitis si no se realiza bajo condiciones de esterilidad estricta. También es temible la formación de una fístula dural, un recorrido anormal del líquido cefalorraquídeo que puede necesitar varios parches hemáticos para resolverla o la aplicación de medidas como pegamentos biológicos o incluso sutura quirúrgica.

Futuro del tratamiento del dolor de cabeza postpunción dural

Algunos investigadores españoles, liderados por Carles García-Vitoria, redactor de La Web de Salud, han desarrollado un novedoso sistema para prevenir la cefalea una vez detectada la perforación, en el mismo acto anestésico. Han probado ya en estudios con animales la efectividad de un pequeño parche reabsorbible que detiene la fuga de líquido cefalorraquídeo al ser insertado rápidamente en el punto de perforación. Este trabajo científico ha sido reconocido mundialmente y publicado en algunas de las más prestigiosas revistas. Esperamos que pueda seguir demostrando su efectividad en humanos en los próximos datos: una gran noticia para anestesistas, embarazadas y resto de pacientes en riesgo de cefalea tras epidural.

Prevención

¿Se puede prevenir la cefalea asociada a epidural?

Como paciente, una mujer embarazada no puede prevenir la cefalea, puesto que su aparición depende de que se haya perforado la membrana con la aguja epidural.

Quizás su única forma de colaborar sea no moviéndose ni un ápice mientras se le coloca el catéter epidural. Sin embargo, el anestesista que realiza la punción puede prevenir esta cefalea siendo muy meticuloso durante la punción. Si ocurre el problema y detecta la salida anormal de líquido en la aguja epidural, puede tomar la decisión de aplicar un parche hemático profiláctico para prevenir la aparición de cefalea, así como empezar a hidratar abundantemente a la paciente con goteros.

Factores de riesgo para sufrir este tipo de dolor de cabeza

Un paciente tiene más riesgo de cefalea si:

  • pesa menos de 60 kg.
  • tiene menos de 30 años de edad.
  • ya tiene algún antecedente de migrañas o cefaleas de tipo crónico.
  • es mujer.
  • está embarazada.
  • se somete a una técnica de punción con aguja gruesa (como la epidural)

Preguntas frecuentes sobre cefalea por epidural

¿Cuándo debo ir al médico si me duele la cabeza y me pusieron una epidural?

Si el dolor de cabeza sigue al cabo de 5 días de su aparición, debes consultar un médico. Además de eso, acude a un profesional sanitario especializado si:
persiste un gran dolor ante cualquier esfuerzo -levantarte, toser, ir al baño-
si te duele más un lado que el otro de la cabeza
si tienes fiebre o notas que tu zona de la nuca está rígida
si notas pérdida del equilibrio
si no desaparece la sensación de zumbido en los oídos

¿Cuándo puedo rehacer mis actividades habituales tras sufrir un dolor de cabeza por epidural?

Ahora que ya sabes qué es la epidural, sus complicaciones y cuánto dura el dolor de cabeza después de la epidural si ha habido complicaciones, debes saber cuándo volver a la normalidad. Es seguro retomar las actividades del día a día con moderación tras 2 días sin síntomas de la cefalea post punción dural.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)
Carles G. Vitoria

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.