¿Qué es una rizolisis?

La rizólisis consiste en la denervación o destrucción de los nervios que transmiten la sensibilidad de la articulación facetaria o zigoapofisaria. Estas articulaciones se localizan entre las vértebras y permiten estabilizar los movimientos de la columna. Cuando éstas degeneran, normalmente por artrosis (envejecimiento o “desgaste” de las articulaciones con el paso del tiempo) o por otras causas (después de un traumatismo o una cirugía) ocasiona dolor de espalda.

Tipos de rizolisis

Las articulaciones facetarias se localizan a lo largo de toda la columna vertebral. Dependiendo de la zona afectada, dolerá el cuello, la espalda o la región lumbar (el más frecuente).

Se caracteriza por un dolor al inicio del movimiento y que disminuye a medida que se mantiene la actividad. También puede ser desencadenado al estar parado mucho tiempo de pie o en una posición determinada.

Dependiendo de la localización, realizaremos una rizólisis cervical, dorsal o lumbar.

Indicaciones de una rizolisis

Los dolores de espalda pueden estar originados por múltiples causas. Es fundamental un buen diagnóstico basado en la historia clínica (lo que cuenta el paciente), la exploración física completa y si es necesario, pruebas complementarias como pruebas de imagen (RMN, TAC) o electromiografía para valorar si hay daño en algún nervio.

En principio, realizaremos esta técnica cuando el dolor de características facetarias se cronifica (más de 6 meses con el mismo dolor) y no mejora con un tratamiento conservador previo (medicación antiinflamatoria, rehabilitación, reposo relativo, ejercicio suave, pérdida de peso…)

Contraindicaciones de la rizolisis

En general, las técnicas realizadas en unidades de dolor, se aplican a dolores localizados, en áreas concretas. Por lo tanto, no son técnicas aplicables a dolor generalizado, o en múltiples regiones de la espalda.

Las contraindicaciones de esta técnica son similares a cualquier procedimiento quirúrgico:

  • No tener el consentimiento informado y rechazo de la técnica por parte del paciente
  • Infección generalizada o en la zona de la espalda a tratar
  • Problemas de coagulación de la sangre no resueltos.

Si el dolor se dirige hacia las piernas, brazos, pies o manos, si hay pérdida de fuerza o sensibilidad, si presenta alteraciones súbitas al orinar o al defecar (pérdida de control de esfínteres) es importante notificarlo de manera urgente a tu médico para que reevalúe la situación y evidentemente la rizólisis no estaría indicada.

¿En qué consiste la rizolisis?

El objetivo de la rizólisis consiste en destruir las terminaciones nerviosas que se encuentran en la articulación facetaria mediante radiofrecuencia (aplicando calor en la región y quemándolas).

Esta técnica la realizamos con unas agujas especiales de radiofrecuencia, que tienen la capacidad de aumentar la temperatura de su punta, pudiendo quemar la zona concreta por donde pasa el nervio que va a la articulación facetaria y que es el causante de este dolor. Para avanzar hasta esta zona, utilizaremos técnicas de imagen (Aparato de Rayos X o TAC) y por lo tanto, lo realizaremos en una sala o en un quirófano que estén plomados (para evitar que salga radiación).

¿Cómo es el proceso?

Antes del procedimiento:

Cuando sospechamos un dolor facetario, realizamos previo a la rizólisis un bloqueo diagnóstico, que consiste en “dormir” o bloquear el nervio en cuestión, para ver si el dolor desaparece. Para ello administramos anestésicos locales y corticoides (antiinflamatorios) con una duración de 24-48h. El bloqueo no es un tratamiento definitivo, sólo una técnica que nos permite valorar si el dolor lumbar es de origen facetario.

Cuando el bloqueo es positivo, es decir, cuando desaparece el dolor por un tiempo limitado, indicamos la rizólisis, que es el tratamiento definitivo.

Es importante que antes de la cirugía, comentes a tu médico si tienes alguna alergia o intolerancia, y si tomas medicación (sobre todo aquellas que afectan a la sangre), para que ellos vean si las tienes que dejar con anterioridad. En caso de requerir sedación, tendrás que cumplir ayunas antes de la técnica.

Durante el procedimiento:

Esta técnica se realiza de manera ambulatoria. Es relativamente sencilla y poco agresiva, siempre que se realice en manos de un médico experimentado.

La duración dependerá del número de articulaciones que tengamos que tratar, pero en líneas generales dura entre 20 y 40 minutos. No es un procedimiento especialmente doloroso. Se puede realizar con una sedación ligera pero se puede realizar también sin sedación. Lo que es fundamental es la colaboración del paciente para que nos indique cuándo se reproduce su dolor, por lo tanto no puede estar profundamente sedado.

Tras infiltrar la piel con anestésico local, procederemos a introducir las agujas de radiofrecuencia hasta la zona articular, guiados por rayos X.

Una vez encontrado el lugar diana, se estimula para reproducir el dolor facetario. En esta fase es importante la colaboración del paciente ya que éste deberá informar al médico cuándo aparece su dolor. En la zona donde tenemos el mejor estímulo doloroso es donde realizaremos la radiofrecuencia

En numerosas ocasiones este dolor afecta a varios niveles vertebrales y a ambos lados. Es por ello que se tengan que hacer varias punciones (una por cada nivel y lado vertebral , es decir, por cada articulación facetaria).

Después del procedimiento:

El paciente estará un rato en una sala de recuperación y en 20-30 minutos, si no hay ninguna incidencia, es posible irse a casa. Una vez en casa, se puede hacer vida prácticamente normal desde el primer día. Notarás la molestia de la técnica, pero mejora con antiinflamatorios. Sí que es importante evitar esfuerzos importantes, ejercicio físico de intensidad etc.

Recuperación

Tras esta técnica es normal no notar mejoría o incluso un empeoramiento en las primeras 24- 48h. Pasado este tiempo lo lógico es que empiece a mejorar, aunque el beneficio claro de la técnica muchas veces no aparece hasta pasados 15 días de la misma. Al mes de la técnica se suele reevaluar al paciente en consulta para valorar si la rizólisis ha sido beneficiosa.

Cuando la técnica es efectiva, el dolor disminuye considerablemente, permitiendo realizar cada vez más actividades de la vida diaria. Es importante comentar que esta técnica en la mayoría de ocasiones no quita en su totalidad el dolor, pero lo mejora en gran medida pudiendo iniciar ejercicios de rehabilitación, actividad física aeróbica suave que permita la pérdida de peso, fortalecimiento de la musculatura abdominal y lumbar etc para que este dolor vaya disminuyendo progresivamente y prevenir nuevas recaídas.

Complicaciones

Como ya hemos comentado, es una técnica poco agresiva, y los riesgos son escasos y poco frecuentes. Las complicaciones son raras: lesión de algún nervio de la zona y las inherentes a cualquier técnica o cirugía: infección en la zona o algún pequeño sangrado o hematoma. Las complicaciones graves son muy infrecuentes. En los días posteriores a la técnica , si presentas adormecimiento de algún brazo o pierna, fiebre o debilidad es importante acudir a urgencias para que te valoren.

¿Qué precio tiene una rizolisis? ¿Dónde se realiza?

La rizólisis es una de las técnicas más realizadas en las consultas y clínicas de dolor, tanto públicas como privadas. Los bloqueos diagnósticos se pueden realizar en la propia consulta ya que normalmente se realizan guiados por ecografía. La rizólisis se realiza más frecuentemente en quirófanos o consultas plomadas por la utilización de aparatos de Rayos X.

El precio de esta técnica dependerá del centro donde te la realices, pero en líneas generales cuesta entre ———- y ————- euros.

Preguntas frecuentes sobre rizolisis

Es necesario realizar previamente el bloqueo diagnóstico?

Sí, el bloqueo facetario es la mejor prueba diagnóstica que confirma el dolor facetario. Para hacer la rizólisis con radiofrecuencia es fundamental tener la certeza de que esta articulación es el sitio que produce dolor.

Si el bloqueo diagnóstico es negativo, me puedo hacer la rizólisis?

En caso de que el bloqueo diagnóstico sea negativo, no está indicada la realización de una rizólisis, y será necesario reevaluar al paciente para buscar otras posibles causas.

Está indicada en dolores tipo ciática, con dolor que va hacia piernas y pies?

No. La rizólisis está indicada exclusivamente para dolor facetario: dolor lumbar que se desplaza hacia nalga pero que no va más allá de la rodilla en ningún caso.

Tengo que estar en reposo después de la radiofrecuencia?

En principio no se tiene que hacer reposo tras la técnica. En algunos casos, sobre todo si has estado sedado durante la técnica, es recomendable reposo relativo las primeras horas. Después es recomendable hacer vida normal, eso sí, sin hacer grandes esfuerzos.

Puedo presentar dolor los días posteriores a la técnica?

Sí. Es normal que haya un aumento del dolor las 24- 48h posteriores al procedimiento. Suele disminuir pasado este tiempo aunque en algunos casos se puede prolongar unos días más. En cualquier caso, si el dolor va en aumento y no cede a pesar de tratamiento, te recomiendo que consultes con tu especialista.

Me hicieron una rizólisis y he mejorado pero no se me ha ido todo el dolor, es normal?

Sí. En muchos casos esta técnica mejora el dolor en un gran porcentaje pero no lo elimina del todo. Esta disminución del dolor permite el inicio de la actividad física y la rehabilitación que pueden acabar de mejorar la sintomatología. En cualquier caso, si has mejorado considerablemente se puede considerar una segunda radiofrecuencia pasados 4-6 meses.

Hay puntos o heridas tras la rizólisis?

No. Simplemente son pinchazos en la zona a tratar. Tras la técnica te ponen unos apósitos que te podrás retirar al llegar a casa y puedes ducharte con normalidad.

Tener problemas de corazón es una contraindicación para la rizólisis?

No. Hay pocas contraindicaciones como ya hemos mencionado. En principio, si el paciente aguanta tumbado boca abajo, no habría problema para la realización de la técnica.

Cuanto tiempo puede durar el efecto de la rizólisis?

Dependerá de la afectación y la degeneración facetaria. Hay gente que mejora pocos meses y hay otros que no vuelven a padecer este dolor. Es muy importante ejercitar la musculatura abdominal y lumbar una vez experimentas mejoría. Consulta con tu especialista cuáles son los mejores ejercicios para rehabilitar.

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